jueves, 5 de enero de 2017

ESPAÑA

No pude decir nada hasta ahora porque quería darle una sorpresa a mi amiga Ana. Ahora ya puedo decir que llegué el día 21 por la tarde a España y vuelvo a Accra el 15 de enero.

La verdad es que no contaba con ir a España en Navidades. Recuerdo hablar con alguien y decirle que no echaba de menos España aún y mi idea inicial era viajar a algún país de África durante las vacaciones. Sin embargo, cuando me dieron el permiso de trabajo y vi que era muy difícil organizar un viaje a otro país con tan poco tiempo, empecé a proyectar el viaje a España y empecé a sentir las ganas de ir.

Aún me queda una semana pero se me ha pasado el tiempo volando. He estado unos días en Huesca, otros en Valladolid y ahora unos días en Elche. He estado un poco desubicada, como también creo que lo estaré cuando llegué allí de nuevo. Lo que más me llamó la atención cuando llegué y aún lo está haciendo es lo limpias que veo las calles, la existencia de tantas aceras, de los setos tan bien recortados al lado del asfalto. Del orden que tiene todo, de los protocolos, el silencio.

Allí me llaman "mujer indígena africana", porque muchas veces soy más africana que ellos mismos, y aquí me dicen que cada vez estoy más negra.

Ahora mismo ni estoy aquí ni estoy allí, sólo sé que cuando llegue allí voy a echar de menos a mi madre, mi gata, mis amigas y los berberechos así que voy a intentar aprovechar al máximo el tiempo que me queda y coger aire para una segunda temporada en la que se está convirtiendo en mi segunda casa. Me duele irme pero más me dolería no poder volver a África. Me he dejado medio corazón allí, entre mangos y sonrisas.

Os dejo unos recuerdos de estos días en la Península.


Me reconoció al instante. No de deja sola ni un segundo. 


Qué solitario he encontrado Elche. Qué tranquilo, qué limpio, qué serio, qué aburrido, si me lo permitís.


Sorpresa en clase de danza. Esta semana he ido a clase. Cuánto lo echaba de menos...


Mi familia en Huesca. 


Valladolid. No recuerdo si fue ese día, pero llegamos a los -11ºC.


De paseo exprés a ver el hielo con la mama.





Faltan imágenes de muchos momentos con los amigos pero como andan ya alrededor peques, no he querido poner fotos.


Os dejo hasta dentro de unas semanas, que ya os cuenta cómo ha ido mi vuelta. De momento, voy a por la última semana en España.

Un abrazo a todos.

Ruth.

NAVIDAD

A mí la Navidad nunca me ha gustado por lo que significa, pero es verdad que para mí, desde pequeña, ha implicado viajar y estar unos días con la familia que siempre está lejos. Este año, llegó a Accra un poquito de España en forma de esta cesta de Navidad de mi gran Nieves. 

Han abierto supermercados DIA en Accra pero yo me resisto a comprar nada. No tiene precio recibir estas cosas desde España. Me comí la mojama en dos sentadas y yo, que no soy nada quesera, devoré los quesos como si me hubiera criado entre ovejas.



Me dejaba el aceite en la primera foto y la parte de atrás de la postal, con diseño de mi sobri.


Y nada, días antes de ir a España estuve corrigiendo sin parar. En total, 80 exámenes de traducción y redacción. No me dio tiempo a terminarlos todos así que a mi vuelta toca trabajar un poco.



VISITA EXPRÉS A TOGO

La Embajada española en Accra, que también gestiona Togo, subvencionó un proyecto de danza contemporánea de una chica española en Togo, así que me escapé el fin de semana del 16-18 de diciembre y aproveché para visitar a la familia de mi nueva amiga Queen, de Togo. Salimos las dos juntas en trotro desde Accra. En tres horas si no hay tráfico estás en la frontera.



Atención a cómo está sujeta la puerta del taxi que cogimos en la frontera para entrar al país.



Me hizo gracia cómo se anuncian la venta y alquiler de inmuebles. 

Lomé me pareció a primera vista más pobre que Accra, más humilde, más pueblo. 



Me impactó esta tercera persona sentada encima del cambio de marchas.


Apenas hay asfalto y sin darte cuenta, la moto que te lleva de un sitio a otro porque no hay transporte público, se mete en un camino de arena y agujeros que te obliga a mirar hacia adelante y decir, "no tiene por qué pasar nada, somos 500 motos más haciendo lo mismo". 


Una gasolinera.




Otra gasolinera.


Aïda y las baiilarinas elegidas para participar en el proyecto de danza "ELLA POEMA", subvencionado por la Embajada. Fue un placer poder disfrutar de uno de los ensayos y tardes de creación. 




Aquí tenemos un centro de belleza. 


Los vecinos de la familia de mi amiga, que poco a poco se fueron metiendo en casa con vergüenza porque estaba yo, pero tardaron minutos en empezar a sonreír y pegarse a la cámara.


Me comentaron que hay mucha diferencia entre un país que ha sido por colonizado por franceses y otro que lo ha sido por los ingleses. A mí no me dio tiempo a averiguar mucho pero si hubo algo que me llamó la atención es que todos, todos, sin excepción, pasan el día riéndose. No importa de lo que estén hablando, empieza uno a decir algo, otro ríe, el otro dice otra cosa y se ríe otro. No dejan tiempo al silencio o al mal humor. Pasaban horas y se olvidaban que yo estaba con ellos Entre ellos no suelen hablar francés y durante horas ellos se sentían cómodos hablando su idioma local. Hubo cosas que por gestos o estrujamiento de cerebro entendía pero en general sólo veía a una familia feliz, hablando de todo y riéndose por nada.




Una de las alegrías de la casa. Con dos semanas de vida, está pequeña era todo pelo. Me encantó la naturalidad con la que llevan la crianza, la facilidad con la que te la dejan para poder aprovechar y hacer cosas de la casa. 



Me enamoré de la forma que tienen de lavarlos. Los dos cubos de la izquierda tienen agua fría y caliente y una vez mezcladas, va cayendo en el barreño de debajo de las piernas de la mami. 





De este pequeño me enamoré a primera vista.


Fue una visita muy breve pero muy intensa. Dormimos toda la familia junta en dos habitaciones, en el suelo, sin ventilador y con una moto a mis pies que desprendía tal olor a gasolinera que apenas dormí. Estuve con ellos en casa, sentada en la calle con los vecinos que entraban y salían en casa sin avisar y gritando y riéndose sin parar; paseé con el pequeño por el barrio presumiendo a los vecinos de que era mi hijo, a pesar de que decían que era muy negro para ser mío y yo contestar que el padre era muy muy negro y por eso no había salido mulato; quedé a cenar con Aïda, que me contó con más detalle el proyecto.
Tuve que volver antes de tiempo porque me avisaron de que  tenía que corregir los exámenes antes de irme.

Prometí volver a visitarlos. Ya echo de menos esas sonrisas.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

PRIMERA VISITA DESDE ESPAÑA

Para el puente de diciembre recibí un regalo: el hermano de mi mejor amiga Nieves y su novia venían a pasar una semana en Ghana. Aquí os dejo algunas de las fotos de nuestra semanita juntos. Como podéis ver, sufrimos mucho pero mucho mucho:








En el hotel tenían un proyecto de protección de las tortugas.


Eso es paciencia y lo demás son tonterías: quitando las malas hierbas una a una de todo el césped.











Para pescar cangrejos de río.





Atentos a los escudos del Barça pintados en los barcos.


¿y el Vodafone pintado a mano?













Nacieron mientras veíamos atardecer.



Un amanecer a las 6 de la mañana. 










Estas niñas estuvieron todo el día esperando a que les compráramos lo que vendían. Fran y Loli les dijeron que a la tarde les comprarían, y ellas pacientemente esperaron. 





Visita al Kakoom National Park, donde paseamos por siete plataformas como ésta. Estuvo muy bien pero muy corto. Intentamos disfrutarlas todo lo que pudimos pero se recorren en un muy poco tiempo.











El continente africano.


Bambú.


Nuestro taxista, que me preguntó que cuántos hijos quería tener y que quería que nos conociéramos más...tenía clarísimo que quería casarse con una blanca. Tenía tierras y ganas de montar un hotel con su futura mujer. Aquí lo tienen todo pensado, oye.


Visitamos el fuerte de Elmina, que sirvió de punto de comercio de esclavos. 






El olor que había donde estaban hacinadas las mujeres es algo que creo que no voy a poder olvidar nunca.




Por la tarde-noche aparecen niños como si de cangrejos al amanecer se tratara.


Este niño vendía cocos.











Último día en casa y en Accra.


Aquí os dejo fotos hechas por Tania de la misma semana que hemos pasado juntos. No he sabido copiarlas en el orden que les correspondería:


Primer viaje en trotro para los huéspedes.


Terraza improvisada de un bar.




Barrio de James Town, el barrio más antiguo de la ciudad que todavía no conocía. Me enamoré.








El edificio más alto de todo África Occidental está en Accra y tiene un bar arriba del todo. 


Tras siete horas de viaje en autobús para ir a la playa, el techo iluminado fue todo un regalo.


Cenita de bienvenida espectacular.


¡Buenos días!


La ducha.








La última noche antes de que volvieran a España, eran elecciones y las vivimos en un bar con locales. Una vez el antiguo presidente felicitó al nuevo, todos empezaron a bailar y en la ciudad parecía que el Barça había ganado el Mundial.

Fue una semana muy intensa y emocionante. Me encanta recibir visitas y conocer con ellos rincones nuevos de mi nuevo destino. A todos les espero de nuevo el próximo año.